s un hecho que las plantaciones de alta densidad de olivar han tenido una rápida progresión en los últimos años. Puede decirse que hoy en día es uno de los cultivos con mayor rentabilidad para el agricultor. Los elevados rendimientos en Kg/Ha unidos a la rápida entrada en producción y a la radical disminución de los costes de mano de obra hacen del olivar superintensivo un cultivo muy rentable e independiente de las subvenciones.
Las producciones medias de esta modalidad de plantación doblan o triplican a las del olivar tradicional. Por otro lado, pasado el periodo de formación de los árboles que dura aproximadamente tres años, las necesidades de mano de obra disminuyen radicalmente hasta el punto que un solo operario gestiona por sí solo un gran número de hectáreas. Si exceptuamos la poda, que requiere de una ayuda eventual de dos jornales por hectárea, un solo operario puede encargarse, sin más ayuda que un pequeño tractor y un atomizador, del ciclo completo de producciones superiores al millón de Kg de aceituna.
CBHAGRO, con diez años de experiencia en el sector, ha apostado fuertemente por esta modalidad de cultivo. Desde nuestra empresa creemos que el futuro del olivar pasa por la mecanización integral del mismo, el abaratamiento de los costes y la búsqueda de la calidad del aceite de oliva virgen.
En CBHAGRO realizamos todas las fases del proyecto desde su diseño y ejecución hasta el asesoramiento diario y la recolección anual, así como, el suministro de todo el material necesario: planta de olivo certificada, productos fitosanitarios y nutricionales, tutores y protectores, material e instalación de riego, etc.